Si la clavija, el mecanismo o la pared alrededor del enchufe están calientes, conviene actuar antes de que aparezcan deformaciones, olor a plástico o daños mayores.

Qué debes hacer inmediatamente

  1. Deja de utilizar el aparato conectado.
  2. Desenchúfalo solo si puedes hacerlo sin tocar una clavija deformada o excesivamente caliente.
  3. Si hay olor a quemado, chispas o marcas oscuras, baja el circuito correspondiente o el interruptor general.
  4. No vuelvas a usar ese punto hasta que se haya revisado.
No enfríes el enchufe con agua ni lo tapes. Si existe humo o un principio de incendio, corta la corriente únicamente si puedes hacerlo con seguridad y llama al 112.

Las causas más frecuentes

  • Bornes flojos que aumentan la resistencia y generan calor.
  • Una regleta o adaptador trabajando por encima de su capacidad.
  • Clavijas desgastadas que no hacen buen contacto.
  • Consumos elevados y prolongados, como calefactores, hornos portátiles o termos.
  • Cableado o mecanismos antiguos y deteriorados.

Una regleta no aumenta la potencia disponible

Conectar varios aparatos a una regleta permite usar más tomas, pero todos comparten el mismo circuito y el límite del propio accesorio. Evita encadenar regletas y revisa siempre la potencia máxima indicada por el fabricante.

Qué revisará un profesional

Además de sustituir el mecanismo si está dañado, es importante comprobar el apriete de las conexiones, la sección de los conductores, el estado de la línea y la protección del circuito. Cambiar solo la tapa no corrige una conexión recalentada.

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